Me gustan las alturas, una de mis tareas pendientes es hacer puenting algun día; el deporte, especialmente el baloncesto; pegarme horas probandome ropa para salir de fiesta y acabar llamando a mis amigas para preguntarles qe se van a poner ellas; la parte blanca de la nocilla de dos colores; hacer caminatas por la montaña; estar en primera fila en los conciertos; la tranquilidad; leer un buen libro o dibujar lo primero que se me pase por la cabeza; escuchar musica a todas horas... No necesito grandes regalos, a veces lo mas simple es lo que más ilusión hace…del mismo modo, nunca llegaré a entender a todos aquellos que intentan explicar el vacío, o que estan metidos en un laboratorio, pero si a aquellos que se pegan 4 horas de pie frente a un cuadro pintado de negro intentando interpretar las emociones que desprende, si, tambien me gusta el arte. Disfruto de los paseos de otoño en los que caminas despacito sobre las hojas, pero también de la velocidad, incluso esa que surge de las situaciones más estresantes y que te hacen perder la razón y los papeles y el norte y el sur…pero que siempre terminan desembocando en una gran carcajada. Me enloquecen los atardeceres y los sitios nuevos... Y lo que más aprecio son las sonrisas y los pequeños detalles, me fascinan.
Creo que hay sitio para todo, y todo tiene un porqué, un fin; incluso las casualidades o los encuentros por sorpresa. Surgen de algo que se escapa a la razón. No sirve de nada darle vueltas porque no hay posible contestación. Un encuentro, una sonrisa, una mirada y unas palabras… ¿se necesita explicación?
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